Los restaurantes más centricos en Santiago se concentrán en Rua do Franco, Rua Raiña y Rua do Vilar. Rua do Franco es el más turístico y sin duda hay que intentar evitarlo. Sin embargo en las otras dos calles se concentran una serie de restaurantes muy interesantes.
Empezaremos con los de tapeo y baratos. Sin duda alguna el más entrañable y característico es el Gato Negro en Rua Raiña. Regentado por Manolo, un hombre de lo más peculiar, y con sólo 8 mesas es un punto obligado de tapeo. La apariencia del local no hace honor a la calidad y sabor de sus platos. En horas puntas es imposible coger sitio. Recomendamos su Ribeiro de la casa servido en jarras, las almejas, el queso y los mejillones. Como alternativa a este podríamos tener en cuenta el Maria Castaña, al lado de el Gato Negro. También un lugar interesante para sabarear las tapas. Finalmente el Bar Coruña (Rua Raiña) es conocido por sus bocadillos de calamares, de gran calidad, pero también se pueden tomar tapas muy buenas. Otra recomendación pero que no he tenido la posibilidad de probar es el Orella en la Rua Raiña 21.
Para disfrutar de un buen menú a buen precio (aunque no lo he probado) está Casa Manolo en la Praza Cervantes. O ya un restaurante de alto nivel y algo más caro es el Restaurante Gafeiros en la Rua Nova 23. Finalmente, en la zona centrica de Santiago podríamos destacar el Restaurante Central, con entradas por Raiña y Villar. Un buen lugar para disfrutar de sus croquetas, almejas marineras, aunque es más un lugar de comer de carta que de picar.
Para disfrutar de buenas carnes, está el Restaurante Mesón Muñeira en la calle Avenida Victoria Míguez 21 y su telefono es 981521740.
Ya fuera de Santiago, para disfrutar de una buena mariscada recomiendo Fisterra. En particular el Restaurante Don Percebe, situado en la carretera del Faro (981740512 y 626554918).
Durante el camino tuvimos la oportunidad de disfrutar de los siguientes restaurantes. En O Cebreiro el Mesón O Carolo. Sirven menus con los que se come o cena excelentemente. En Triacastela no recuerdo el nombre del restaurante, y “creo” que se encontraba en la avenida del Caudillo, al final del pueblo, un poco antes de encontrarse con el letrero que te indica la ruta hacia Samos o San Xil. El resto de restuarantes del pueblo no tenían muy buen pinta. Sin embargo, en este, la menú fue excelente, aunque hay que tener paciencia pues lo lleva un único camarero y la cocina es pequeña y no pueden dar salida a muchos platos. Pero la comida compensa la espera.
En Sarria comimos y cenamos en el Restaurante Roberto, en la zona del rio. Tanto el menú de mediodia como el pulpo y las croquetas de por la noche fueron exquisitas.
En Melide sin embargo, no acertamos. El restaurante típico de pulpo (Ezequiel) nos decepcionó bastante. El ambiente rústico tanto en las mesas como en los cuencos de las bebidas está bien, pero el pulpo que nos sirvieron estaba muy duro y preparado de forma un tanto descuidada. Nos recomendaron otra pulperia cerca de esta que no tuvimos ocasión de probar, pero que queda anotada para la próxima vez, es la pulpería A Garnacha.
El resto de días y de restaurantes visitados no merecen especial atención pues fueron algo “normaillos” entre ellos “A Ria” en Carril y el restaurante de la pensión de Portomarín.