| 3 Mar |
Encerar esquís |
Extraído de: http://www.nevasport.com/reportajes/articulos_detalle.php?id_articulos=1431
Después de haber leído bastantes post del foro, los reportajes de Cooper y Siberiano, vistos vídeos de youtube y siendo consciente de que mis esquís necesitaban una manita de cera, me animé a meterles mano por primera vez. Decir que no dispongo de taller ni nada similar, así que el lugar de operaciones fue la cocina de mi casa (aprovechando que no estaba la parienta).
Días antes había pedido un kit básico para encerar esquís y snowboards; la compra la hice a través de una web que, por cierto, respondió perfectamente (por motivos de publicidad, no la nombraré pero si alguien está interesado en saber de cuál se trata, que me envíe un privado). El pedido básico fue 400 gramos de cera, un cepillo de nylon duro, disolvente (250 ml) y una rasqueta de metacrilato. Aparte, compré una plancha en el mediamarkt que me salió por 10€. Por lo demás, algunas servilletas de cocina, una bolsa de basura partida a la mitad, dos taburetes y una goma del pelo de mi novia para trabajar cómodamente con las fijaciones.

Comenzamos por colocar el esquí con la suela para arriba. Como vemos, necesita una mano de cera porque se ve bastante reseca.


El primer paso es dar una mano de disolvente específico para tablas de esquí; cogemos unas servilletas y las impregnamos levemente con el líquido, frotando muy suave la suela. El siguiente paso será frotar fuerte con el cepillo de nylon duro. En un primer momento, puede dar la impresión de que el cepillo llegue a rayar la suela por la dureza de las “cerdas”, pero si no se es muy bestia, el cepillo hace perfectamente su función.


Una vez que hemos frotado con el cepillo, siempre en dirección espátula-cola, cogemos la rasqueta, la envolvemos en una servilleta y hacemos varias pasadas por la suela (en la misma dirección), hasta que el papel no se ensucie.


Una vez tenemos la suela más o menos limpia y comencemos a planchar, es conveniente que tengamos libertad para manejar la plancha sobre la suela del esquí. En mi caso, por escasez de materiales como podéis ver, puse dos cuencos de sopa debajo para que la plancha no pegara con la banqueta del taburete.

Cogemos la plancha y el taco de cera. Yo la puse en posición “seda” pero como no calentaba mucho, la subí un punto. Se pone el pico boca a bajo, a escasos centímetros de la suela y se va frotando el taco de cera sobre la plancha, dejando un reguero de cera por toda la suela.


A continuación, empezamos a planchar la cera. Importante no dejar la plancha estática sobre la suela del esquí; veremos que, sin hacer presión, la plancha se desliza fácilmente sobre la suela, va derritiendo la cera y ésta la va cubriendo. En algunas zonas, usé movimientos circulares porque la cera no me cubría toda la suela con movimientos lineales.



Una vez que tengamos el esquí embadurnado completamente de cera, lo reservamos y procedemos de igual modo con su pareja. Así hacemos tiempo a que la cera se vaya secando.
Pasadas unas dos horas, empecé a rascar la cera de la suela. En los primeros momentos, me dio la impresión de que no lo estaba haciendo bien, es más, en los vídeos y reportajes que vi me había parecido que la retirada de la cera con la rasqueta era mucho más fácil y ésta se retiraba mejor. Decir que tuve que dar varias pasadas porque en las primeras no lograba retirar toda la cera. Había algunas zonas que se quitaban mejor que otras. Por cierto, el suelo se pone perdido así que procurad hacerlo en un sitio donde se pueda recoger fácilmente la cera sobrante.

A continuación, le pasé el cepillo que había utilizado en primer lugar (que no sé si hice bien, ya que seguramente tenía restos de disolvente), aunque tampoco noté excesivamente sus resultados. Para terminar, le pasé un trapo a la suela para quitar los restos de cera seca.










:sweat:














